Quiero saciarte de luz y hacer el milagro de abrir con mis manos el suave y cálido contorno de tu sexo...urdimbre de lunas y aguaceros, allí, donde el mundo nace, camino despacio con la sed que me nace de ti.
F.
Te hago de barro y mis manos de alfarero reconstruyen tu cuerpo...álgida sombra esperando la luz...un quehacer de lumbre mientras todo tu universo pende del ritmo acelerado en que te mueven las palabras...ahora resurges en cada verso y floreces en otoño encadenada a un deseo de vivir más.
F.