viernes, 7 de octubre de 2022

Amarte

 



Amarte,
desnudos,
sin palabras,
cruzados,
sin tiempo,
sintiéndonos fundidos,
penetrando en ti,
en el participio de tu cuerpo,
sin agobios, pero llegando al infinito,
haciendo de tu voz un suspiro hondo
y lleno de pausas...
para al final comer toda la pulpa
que guardan los duraznos.



f.



martes, 4 de octubre de 2022

Cada vez

 





Cada vez que me pronuncias arde una nube,
un deshilachado río de lluvia
se precipita en rojo carmesí hacia tu cuerpo
y te agobia en el sendero de un deseo insatisfecho.
Cada vez que te nombro se quiebra el aire
y un océano de azules olvidos
me trae cien mil veces tu nombre,
agazapado, ensangrentado, siendo mi piel.
Un aullido interminable.



f.



viernes, 30 de septiembre de 2022

En tu espalda

 




En tu espalda se derrama la savia de la vida,
el pálpito perdido de los astros,
la luz de un relámpago,
el sueño perfecto de un ciego.
Alcanzarla cuesta desde abajo,
deben abandonar mis manos tus muslos,
el desnudo realce de tus glúteos,
la suavidad de la piel,
para llegar a ella.
No deja de ser una nueva prueba,
perderse en la selva cercana de tu sexo
o en este rincón
donde el mundo se deja oír en un gemido intenso,
son la tentación primaria que me absorbe,
pero he de llegar a resucitarte entre tus vértebras,
a sentir la música que nace
al pasar las yemas de mis dedos,
una por una, para llegar hasta tu nuca,
tu cuello, tu pelo,
y sentirte entregada,
deshecha entre mis dedos,
dispuesta a morir en mi boca,
entre mis labios y la humedad de mi lengua,
con un ronroneo
que en nada tiene que envidiar
al goce de los gatos.



f.


martes, 27 de septiembre de 2022

Ahora la noche es un callado bosque

 




Ahora la noche es un callado bosque.
Tú te alzas sobre mí y me superas
con el ardor incombustible de la sangre,
deslizas tus manos entre mi cintura y buscas mi sexo,
sin sobresaltos, sabiendo que la hora se eterniza
como en un viaje a lo largo de una tarde de verano.
Con el latido de nuestra piel
el sudor es un mero pasajero más,
el vehículo que nos trae y nos lleva
en esta cadencia loca,
donde se queman las naves del deseo
en el mismo instante en que somos océano
y tu boca se hace dueña de la mía.
Vendrán las palabras después de los gemidos
tras un largo paréntesis de sábanas,
y al final entre los cuerpos
la fugacidad de un silencio,
compartiendo el bosque y su huida.




f.



martes, 20 de septiembre de 2022

Me has de creer

 




Me has de creer que me apeteces como un dulce...abrir tu sexo y comerlo despacio...tan despacio que tu respiración sea parte de mi boca....aferrarme bien a tus caderas y no parar de redimirme en él...hacer de esa mandorla una bendita oración para mi lengua.



f.




viernes, 16 de septiembre de 2022

Entonces

 



Entonces, en el silencio de la noche,
cuando solo se oye nuestra respiración,
es la hora de matar la sed,
la hora de bebernos el agua del erizo.




f.